El futuro del trabajo en equipo

Estamos pasando por un periodo empresarial por el que nunca se había pasado en la época moderna. En este entorno VUCA muchos equipos con objetivos claros y no tan claros han dejado de trabajar juntos físicamente, ahora tienen que afrontar una situación nueva, al igual que cualquier empresa que se vea impactada por una situación no prevista, en términos metodológicos esto se llama un cisne negro, que es aquel riesgo que es difícil de anticipar.

En este contexto preguntas como ¿Cuá será el futuro del trabajo en equipo cuando dichos equipos se vuelvan a reunir después de este encierro?, ¿Qué pasará con aquellos objetivos que se pusieron en su día y que hoy siguen interrumpidos o desechados? y sobre todo ¿Creéis que todas la empresas están preparadas para este nuevo escenario?

No será fácil, habrá que construir de nuevo relaciones que se han distanciado o enfriado, habrá que volver a coger un ritmo que permita a nuestra sociedad, recuperar la velocidad y quizás aumentarla, ya que el parón que hemos tenido tendrá grandes consecuencias.

Pero como hablamos de personas y lo más probable es que haya un impacto emocional enorme en la mayoría de equipos y personas que han tenido que distanciarse, habrá equipos que echen de menos a antiguos compañeros que se quedaron en el camino ya sea por culpa de los despidos, ERTEs, etc…

Aunque estamos trabajando desde casa y para muchos ya era una realidad antes, no todos tienen las mismas capacidades para organizarse, estructurarse y generar una disciplina diaria. De esta manera nos podemos imaginar que probablemente, habrá gente que vuelva a trabajar desmotivada y con otro ritmo diferente. Esto hará que los primeros meses de trabajo en equipo sean complicados y recuperar costumbres, relaciones, ritmo y capacidades perdidas por el aislamiento se convierta en una tarea titánica.

Los métodos de trabajo se verán muy impactados y tendremos que aprender a trabajar de maneras diferentes, más colaborativas, donde primen otro tipo de soft skills, como la asertividad, la escucha y sobre todo la empatía, ya que los métodos tradicionales de relaciones tienen que cambiar obligatoriamente.

Si no se consigue gestionar este cambio de manera rápida y con mucha ayuda, es posible que  la velocidad necesaria para alcanzar niveles de eficiencia y rapidez al mercado no llegará a ser lo que se tenía previsto para finales de 2020.

El papel de los coaches de equipos se sentirá o tornará más necesario que nunca pues son los que mejor pueden acompañar a los equipos empresariales a remontar deprisa y alcanzar niveles de rendimiento previos a este covid19.  El agilismo se convertirá en una piedra angular de la recuperación, ya que muchas empresas se han dado cuenta de sus deficiencias tecnológicas a la hora de afrontar una crisis como la que vivimos y que por desgracia seguiremos viviendo en el futuro.

¿Crees que el agilismo y el coaching de equipos  serán necesarios en los próximos meses, dentro del futuro del trabajo en equipo?

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