El valor de la perspectiva

Cuando quiero explicar el concepto de perspectiva, pongo un ejemplo muy físico. Busca la entrada a un hormiguero de los que nos podemos encontrar en algún parque o en el campo, acércate todo lo que puedas y observa la frenética actividad que hay, unas hormigas entran, otras salen, otras dan vueltas alrededor de la entrada.

Si te pido que te fijes en una en concreto durante un par de minutos, y me cuentes después que has visto, me podrás contar que ha hecho esa hormiga, aunque difícilmente me puedas responder si te pregunto ¿Qué ha pasado en el hormiguero?

Para responder a esa pregunta necesitas, tomar un poco de distancia y solo entonces, podrás observar cuantas líneas describen las hormigas en la superficie, o si tienen una sola, podrás seguir esa línea y ver a donde se dirigen, posiblemente transportando la cascara de una pipa de girasol o cualquier semilla. Podrás observar que otras hormigas se mueven de manera errática, puede que estén explorando, y otras se mueven en solitario en dirección al hormiguero, pueden que traigan información.

Para poder observar todo esto, te has tenido que separar un poco de la entrada del hormiguero, y observar de manera más global, a esto le llamamos el valor de la perspectiva.

En el entorno V.U.C.A. en el que nos movemos actualmente, donde la fecha de fin de confinamiento es desconocida, las acciones de prevención son cambiantes, los planes que teníamos se han volatilizado y las indicaciones de los gobernantes son ambiguas, debemos tomar perspectiva, es decir sacar la nariz del calendario donde esta situada esta semana y buscar uno con mas semanas y ¿Por qué no? una con el año entero.

De esta manera, la semana perderá un poco de peso, para lo bueno y para lo mano, si miramos esta semana habré estado el 100% del tiempo confinado, si observo el primer trimestre habrán sido unos días, si miro el primer semestre será un 30% “espero”, y si miro todo el año, será un 15.

Con las actividades nos pasa lo mismo, cuando algo nos impide hacer una actividad y nos deja tiempo libre para realizar otra, posiblemente estemos pensando en ganar o perder en…. Como si fuera una balanza. Ahora te propongo, da un paso atrás y observa la situación de manera más global, mira que más pasa cuando se realiza ese intercambio y observa en los caminos que se han abierto en esta nueva realidad.

Podemos observar, que cosas ya no podemos hacer por este confinamiento, que otras cosas nos está obligando a hacer y por último en que nos estamos enfocando dentro de la parte que si podemos decidir. Hacer este análisis nos permite, percibir el valor de la perspectiva, y ahora podemos tomar consciencia de cómo estamos gestionando esta situación.

Cuando actuamos como facilitadores en un Coaching de equipos, necesitamos tomar perspectiva y observar al equipo, sus movimientos, sus dinámicas, maneras de decidir, si se producen balanceos de liderazgos, entradas o salidas de miembros, para poder entender al equipo y poder acompañarlos.

Cuando algún miembro nos hace un comentario sobre una situación, le escuchamos sabiendo que la versión que tiene es la de superficie, es muy difícil que tenga la del observador que esta a cierta altura y sin implicación en la organización. Por eso realizamos algunas sesiones de coaching individual, principalmente con el líder del equipo para acompañarle a descubrir los puntos ciegos que pueda tener, muchos de ellos provocados por la imposibilidad de estar dentro y fuera del equipo de manera simultánea.

En este confinamiento te invito a tomar distancia, observar y escuchar. A apreciar el valor a la perspectiva.

Share Button